Podés pagar todo en fecha, no deber un guaraní y aun así estar “hasta el cuello” para el banco. Cada tarjeta que aceptaste “por las dudas” ya suma como deuda, aunque nunca la uses. Y mientras creés que el pago mínimo te mantiene a salvo, los intereses trabajan en silencio. ¿Qué hacer para salir de este círculo vicioso? Lee las recomendaciones de la economista Gloria Ayala Person.
Hay algo que millones de personas hacen con total tranquilidad y es aceptar tarjetas de crédito, promos, beneficios, descuentos, millas y todo “por las dudas”, “por su llegara a usar” hasta que después se sorprenden cuando el banco les rechaza un préstamo con una frase desconcertante: “Usted ya está muy endeudado.”
¿Cómo? Si nunca se atrasó. Si paga todo. Si ni siquiera usa algunas. La economista y conferencista Gloria Ayala Person lo explica de forma tan simple que hasta incomoda: “¿Sabías que cada tarjeta de crédito emitida por el banco, aunque no uses, significa un crédito otorgado? Es decir, si vos tenés 10 tarjetas de, por ejemplo, 5 millones cada una, en el sistema bancario, generás una deuda de 50 millones. Esto explica, muchas veces, que no puedas comprarte una bicicleta porque el banco te dice, que estás muy endeudado. Es en este punto cuando aparece la primera gran confusión financiera que casi nadie entiende.
Nadie te explica que cuando te ofrecen una tarjeta de crédito, para el banco no importa si utilizás la tarjeta o no. Lo que cuenta es el límite máximo que podrías usar. Ese límite es, para el sistema financiero, deuda potencial ya otorgada.
“No importa que no uses, que pagues toda tu cuenta cada mes. Lo que suma para tu línea de crédito es el monto de las tarjetas emitidas. Entonces, la línea de crédito emitida, el tope máximo que te podés endeudar por cada tarjeta, ese es el monto de tu deuda”, explicó Gloria.
Seguidamente, graficó que si uno tiene 5 tarjetas con límite de G. 10.000.000 cada una, para el sistema, podés endeudarte en G. 50.000.000 mañana mismo. Y eso impacta directo en tu perfil crediticio.
¿Por qué “no calificás” para un préstamo que sí podrías pagar? Cuando pedís un crédito, el banco mira tu capacidad de pago en relación a tu nivel de endeudamiento potencial. Y ahí aparece el problema. Aunque nunca hayas usado ese dinero, tu margen crediticio ya está ocupado. Para el banco, ya estás al límite.
El otro error masivo, en caso de los que sí usan su TC, es creer que el pago mínimo es la deuda. Gloria lo explica sin rodeos que “el pago mínimo no es tu deuda. El pago mínimo es solo, depende de la entidad, entre 5 a 10 % del total de tu deuda y después te cobra intereses y te cobra el seguro de vida, el costo de mantenimiento, renovación, etcétera.
Tenés muchos costos que vos te vas acumulando y al cierre de cada mes todo lo que financiabas, todos estos costos hacen un nuevo capital y sobre todo eso es tu nueva deuda”, apuntó.
Precisó que el pago mínimo solo evita que entres en mora, pero mientras tanto se suman intereses, se suman costos, se capitaliza todo. Y tu deuda crece en silencio.
Lo que casi nadie se anima a decir. Tener muchas tarjetas no te da más libertad financiera, te quita capacidad de endeudarte cuando realmente lo necesitás. Y pagar el mínimo no te mantiene al día, más bien te coloca dentro del sistema de intereses.
De allí que Gloria hizo una valiosa recomendación para quienes no logran salir de la carrera. Esta consiste en menos tarjetas, límites más razonables. Y nunca creer que el pago mínimo es suficiente porque en el sistema financiero, lo que importa no es lo que usás sino lo que podrías utilizar.