Industriales y autoridades nacionales mantuvieron un encuentro para definir necesidades, agenda y los desafíos que enfrenta el sector.
La llegada de las nuevas autoridades del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) abrió un canal directo con el sector privado, y no es casual: gran parte del equipo tiene origen en la propia Unión Industrial Paraguaya (UIP).
Ese punto marcó el tono de un conversatorio con la UIP Joven, donde más que presentación institucional, hubo alineación de agenda. El encuentro puso sobre la mesa tres temas que hoy definen el ritmo de la economía: energía, empleo e inversiones.
Y lo relevante no es solo el diagnóstico, sino lo que implica para las empresas. En materia energética, el mensaje fue claro: no hay una crisis estructural, pero sí picos de demanda que obligan a repensar el sistema.
Esto abre la puerta a nuevas formas de generación y a una mayor participación del sector privado, un punto clave para industrias que dependen de previsibilidad para crecer.
Otro eje fue el potencial de Paraguay para atraer inversiones en sectores como data centers e inteligencia artificial. Desde el MIC ya se trabaja en un marco normativo específico, con un enfoque que busca algo más que capital: transferencia de conocimiento y formación de talento local.
El encuentro puso sobre la mesa tres temas que hoy definen el ritmo de la economía: energía, empleo e inversiones. Foto: Gentileza
Y ahí aparece uno de los cuellos de botella más concretos: la falta de mano de obra técnica calificada. Empresarios señalaron dificultades para cubrir perfiles específicos, un problema que impacta directamente en la productividad.
Las autoridades adsorveiron el mensaje como prioridad, con la necesidad de alinear formación y demanda real del mercado.
También se abordaron herramientas para facilitar la internacionalización, como el impulso al comercio electrónico transfronterizo, que apunta a que más mipymes puedan vender fuera del país.
Más allá de los anuncios, el valor del encuentro estuvo en la coincidencia de miradas. Con autoridades que conocen la lógica empresarial desde adentro, el desafío ahora es convertir esa cercanía en condiciones concretas para invertir, producir y generar empleo.
