Se puso en marcha una campaña para digitalizar acciones dentro del mercado de valores, un paso que apunta a simplificar procesos, mejorar la seguridad y alinear al país con estándares internacionales.
El cambio clave, impulsado por la Caja de Valores del Paraguay (CAVAPY), es el paso a las acciones escriturales, es decir, títulos que dejan de gestionarse en formato físico para registrarse de manera electrónica.
Esto permite a las empresas tener un mayor control sobre la tenencia de sus acciones, agilizar transferencias y reducir riesgos operativos, según explica la caja.
En esta primera etapa, el servicio está dirigido a empresas que cotizan en bolsa, como las SAECA y SAE, además de casas de bolsa y administradoras de fondos.
En una segunda fase, se prevé extender el sistema a todas las sociedades anónimas, que ya pueden comenzar a prepararse para este proceso.
Más allá del cambio operativo, el impacto es concreto: la digitalización permite actualizar automáticamente el libro de accionistas, mejorar la trazabilidad de las operaciones, facilitar reportes regulatorios y gestionar eventos corporativos de forma más eficiente.
El proceso cuenta con respaldo de la Superintendencia de Valores y se enmarca en la nueva Ley del Mercado de Valores, que ya establece la obligatoriedad de este registro para ciertas empresas.
Esta iniciativa se suma a otros avances recientes del mercado, como la incorporación de sistemas tecnológicos como Montran y Nasdaq, consolidando un proceso de transformación más amplio.
Desde CAVAPY sostienen que este tipo de herramientas no solo ordena el funcionamiento interno de las empresas, sino que también responde a una demanda clave: generar confianza en inversionistas, especialmente internacionales, a través de información más estandarizada, segura y comparable.
En ese contexto, la digitalización de acciones aparece como un paso concreto para que más empresas se integren al mercado de capitales y aprovechen nuevas oportunidades de financiamiento.