Víctor Pavón
Presidente del Centro de Estudios Sociales (CES)
Se cumplieron cuatro años de la guerra entre Ucrania y Rusia. Es el mayor conflicto militar en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Con miles de muertos y desaparecidos, las guerras y me refiero a todas, pueden y deben ser evitadas.
¿Cómo evitar tanta tragedia? En casi todos los casos y en términos militares, la guerra sobreviene cuando uno de los bandos sabe de su superioridad y conoce de la debilidad de su oponente.
Pero, muchas veces no se toma en cuenta que las guerras de conquista se inician porque una de las partes es económicamente débil. La debilidad económica es conocida por el agresor. Antes de ingresar al territorio el enemigo sabe que los recursos del territorio a ingresar son muy limitados, al punto que el colapso sólo puede ser impedido por la ayuda de otros países.
Este es el caso de Ucrania. Tiene el apoyo de la Unión Europea y al comienzo del propio Estados Unidos, pero a la fecha ya no. El presidente norteamericano, Donald Trump, sabe entre otras razones, que la ayuda directa de su país a Ucrania compromete a los contribuyentes norteamericanos de su país hartos de las guerras que se libran muy lejos de sus fronteras, desde las dos guerras mundiales y en todas en las que participó. Mencionemos Corea, Vietnam, Afganistán e Irak.
Ningún país debería depender de la ayuda de otros. Este es el problema de fondo de Ucrania. Su debilidad económica no es de ahora, viene de hace décadas. Con un Estado lujoso y despilfarrador, lejos de lo que el ciudadano de a pie tiene para vivir, la economía ucraniana muestra una caída del 30 por ciento en el ingreso per cápita que, comparado con Polonia, país con iguales características, en ese mismo período aumentó en más del ciento por ciento.
Sobre la debilidad económica se puede saber de varios modos. Cuando hablamos de un país insostenible fiscalmente y con inconvenientes inflacionarios, ya se pueden obtener las primeras conclusiones. Con certeza en ese territorio habrá pobreza, desempleo e inseguridad. Esto es, escasa formación de ahorro e inversión.
El control estatal de la economía trae desempleo, caída del ingreso y corrupción. Pasa en todas partes. En este caso, la debilidad interna de Ucrania pudo haberse corregido con reformas económicas de fondo que lo hubieran hecho mucho más fuerte al punto de disuadir a Rusia a no avanzar contra su territorio.
