Pablo Rivarola, presidente de la a Asociación de Profesionales de la Construcción (Aprocons), expone que el mercado actual exige mucho más que calidad constructiva. Foto: Mariana Díaz
23/03/2026 13:52
La construcción y su nueva arquitectura
Por: Alba Delvalle
Desde la Aprocons, gremio que nuclea a profesionales del sector, su presidente Pablo Rivarola, expone que el mercado actual exige mucho más que calidad constructiva. La capacidad de estructurar negocios financieramente viables marca el diferencial.
El sector de la construcción en Paraguay atraviesa una transformación estructural profunda, ya no alcanza con ser un buen ejecutor técnico. Hoy la diferencia está en la capacidad de estructurar negocios financieramente viables, con planificación estratégica y control integral de riesgos.
Ese cambio de paradigma, más silencioso que visible, está redefiniendo la manera en que se conciben y desarrollan los proyectos en el país, según Pablo Rivarola, presidente de la Asociación de Profesionales de la Construcción (APROCONS). Asegura que el mercado actual exige mucho más que calidad constructiva.
“El mercado demanda proyectos sólidos no solo en lo técnico, sino también en su estructura financiera y contractual”, expresó. Esta evolución está impulsada por el crecimiento del segmento industrial y logístico, la profesionalización del desarrollo inmobiliario y una mayor exigencia financiera por parte de bancos e inversores.
Para Pablo, el mercado demanda proyectos sólidos no solo en lo técnico, sino también en su estructura financiera y contractual. Foto: Mariana Díaz
En otras palabras, la construcción dejó de ser únicamente obra y pasó a ser gestión integral, remarca. Así se marca un nuevo mapa del crecimiento, con un dinamismo del sector que continuará en 2026 y en los próximos años, especialmente en el Gran Asunción, Ciudad del Este y Encarnación.
En estas zonas se observa una expansión sostenida de naves industriales y galpones logísticos, acompañando el crecimiento de la actividad productiva y comercial.
A este movimiento se suman proyectos de infraestructura pública, el programa Che Róga Porã, la construcción de hospitales y mega proyectos industriales como Atome.
Estos factores son los que consolidarán al sector como uno de los principales motores de la economía nacional, pues la construcción no solo acompaña el crecimiento: lo habilita. La infraestructura adecuada, los espacios industriales y la logística eficiente son condiciones necesarias para atraer inversión y sostener la expansión económica, continua Pablo.
El sector de la construcción estructurado sostiene el nuevo ciclo industrial.
El cambio no es solo geográfico ni sectorial, también es tecnológico y metodológico, ya que la construcción en Paraguay está migrando hacia un modelo basado en planificación digital, eficiencia financiera y control de gestión. Es decir, la tecnología y la planificación son la nueva base del negocio.
La adopción de herramientas como BIM (Building Information Modeling) permite optimizar recursos, reducir riesgos y mejorar la calidad de los proyectos. La planificación digital ya no es un diferencial, sino una herramienta clave para responder a un entorno más competitivo y exigente.
Esta transformación implica también una evolución cultural dentro de las empresas constructoras. El control financiero, la gestión de riesgos y la planificación de mediano y largo plazo se vuelven tan relevantes como la ejecución en obra.
En términos de capital humano, Pablo considera que el profesional paraguayo ha demostrado estar plenamente capacitado para liderar proyectos complejos. Sin embargo, identifica un desafío claro: fortalecer la formación de mandos medios técnicos y mano de obra especializada.
El crecimiento sostenido del sector requiere no solo ingenieros y desarrolladores preparados, sino también técnicos y operarios con formación específica que puedan sostener estándares de calidad cada vez más altos.
Estructurar negocios financieramente viables marca la agenda.
Desde Aprocons, el foco está puesto en promover la excelencia profesional, la ética y la formalización del sector. El objetivo es contribuir al fortalecimiento del marco institucional y fomentar que las empresas compitan en calidad, eficiencia y profesionalismo.
En un contexto de mayor apertura y con herramientas financieras como las asociaciones público-privadas (APP), los contratos llave en mano o la emisión de bonos para infraestructura, la discusión no pasa únicamente por el instrumento a utilizar. Cualquier mecanismo debe partir de una visión país, con un actuar honesto y patriótico.
Una vez superado ese filtro, se deben priorizar proyectos alineados con las verdaderas necesidades y oportunidades del Paraguay en el corto y mediano plazo. En ese sentido, los proyectos tipo APP o llave en mano, bien estructurados y bajo criterios claros, pueden convertirse en verdaderos transformadores de la economía y del crecimiento nacional.
Egresado de Ingeniería Civil por la Universidad Nacional de Asunción, Pablo lleva 20 años en el sector, en 2008 fundó junto a sus padres su empresa constructora. Esto le permitió asumir tempranamente responsabilidades de liderazgo, aprendiendo integralmente el negocio, desde la ejecución en obra hasta la estructura organizacional y financiera necesaria para sostenerlo.
Posteriormente desarrollaron proyectos inmobiliarios propios y una consultora especializada en fiscalización y gerenciamiento de proyectos de gran envergadura. Desde 2023 ejerce la Presidencia de Aprocons, con el compromiso de contribuir al fortalecimiento institucional del sector.
Desde 2023 ejerce la Presidencia de Aprocons, con el compromiso de contribuir al fortalecimiento institucional del sector. Foto: Mariana Díaz
Pablo considera que Paraguay atraviesa una oportunidad histórica para consolidarse como polo regional de inversión industrial y desarrollo. En ese proceso, la construcción será una pieza central.
Sin embargo, el verdadero diferencial no estará únicamente en la cantidad de obras ejecutadas, sino en la capacidad de los profesionales y empresas de estructurar proyectos sólidos, eficientes y sostenibles.
“El compromiso es construir no solo obras, sino las bases del desarrollo del país para las próximas generaciones”, afirma. La transformación ya está en marcha, el desafío ahora es sostenerla con visión estratégica, profesionalismo y una estructura que esté a la altura de un país que busca crecer con mayor solidez.
