El encarecimiento del combustible y de los fertilizantes está elevando los gastos del sector y abre la puerta a un escenario de alimentos más caros a nivel global. Foto: Ilustrativa
17/03/2026 16:15
Tensiones en Oriente Medio ya encarecen el agro y presionan los alimentos
Las tensiones en Oriente Medio ya empiezan a trasladarse al corazón del negocio agrícola: los costos de producción. El encarecimiento del combustible y de los fertilizantes está elevando los gastos del sector y abre la puerta a un escenario de alimentos más caros a nivel global.
Un análisis de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), advierte que la volatilidad en los mercados energéticos y de insumos estratégicos está impactando directamente en la estructura de costos del agro, en un contexto donde la disponibilidad de fertilizantes vuelve a estar en el centro de la preocupación.
El riesgo no es menor. Países del Golfo Pérsico, clave en la producción de fertilizantes, enfrentan tensiones que podrían derivar en restricciones de oferta o interrupciones logísticas, presionando aún más los precios de estos insumos esenciales.
El impacto sigue una cadena clara: mayores costos de fertilizantes y energía reducen márgenes del productor y, eventualmente, se trasladan a los precios finales de los alimentos.
A este escenario se suman factores que ya venían tensionando el mercado, como las limitaciones en la oferta global y las restricciones comerciales sobre productos provenientes de Rusia y Bielorrusia, dos actores clave en el suministro mundial de fertilizantes.
El efecto se amplifica en América del Sur, donde la producción agrícola depende en gran medida de insumos importados. Países como Brasil, Argentina y Paraguay requieren grandes volúmenes de fertilizantes para sostener cultivos como soja, maíz y trigo.
En este contexto, el aumento de costos plantea un doble desafío: presión sobre la rentabilidad del agro y riesgo de traslado a precios, en un momento en que la inflación en alimentos sigue siendo un factor sensible para las economías de la región.
Más que un shock aislado, el escenario refleja cómo los conflictos geopolíticos pueden impactar directamente en la cadena alimentaria global, desde los insumos hasta el consumidor final.
