Paraguay se adentra en una nueva etapa del entretenimiento, en la que Filmagic convierte cada estreno en un acontecimiento social y una experiencia cinematográfica completa.
¿Puede una película convertirse en el termómetro de toda una industria? En Paraguay, el inminente estreno de El Diablo Viste a la Moda 2 parece demostrar que sí. La expectativa es alta, transversal y estratégica. Por un lado, trae nostalgia para quienes crecieron con la original, cultura pop para nuevas generaciones y un componente aspiracional que trasciende la pantalla.
Para este esperado estreno Filmagic proyecta alrededor de 60.000 admisiones en el mercado local, una meta que, además de medir taquilla, se lleva la delantera en cuanto a conversación social, presencia mediática y capacidad de movilización.
El lanzamiento, previsto para el 30 de abril -incluso antes que en Estados Unidos- no se concibe como una simple proyección, sino como un evento cultural. Avant premiere, dress code inspirado en la Met Gala, photo opportunities de alto impacto y una fuerte articulación con prensa e influencers convertirán la noche en una experiencia compartida. Allí está la clave del negocio actual. Y es que el cine no compite con el streaming en volumen de contenido, pero si lo hace en intensidad.
Desde la visión de Filmagic, la industria del entretenimiento paraguayo atraviesa una etapa de madurez. El público está más informado, es selectivo y exigente. Como explica Lucia Bittar, brand manager de la compañía, “en el caso del cine, el mercado responde muy bien cuando el contenido conecta emocionalmente y se presenta como una experiencia relevante, no solo como una opción más de consumo”.
Esa lectura estratégica redefine el rol del distribuidor, pues no se trata solo de traer títulos, sino de construir ecosistemas de lanzamiento. En 2026 el calendario será robusto, adelantó Lucía quien compartió que Paraguay vivirá grandes estrenos como Super Mario Galaxy: La Película, Michael, Toy Story 5, The Mandalorian & Grogu y Avengers: Doomsday.
A esto se suman contenidos evento como conciertos y documentales musicales, que amplían la lógica tradicional de exhibición. Y sobre todo, dan una explicación clara de que existe un mercado que responde cuando la propuesta justifica la salida de casa.
Si bien hoy día las plataformas ofrecen comodidad; las salas, desperdigan emoción colectiva, impacto visual y pertenencia. En este contexto, Filmagic entiende que el verdadero activo no es solo la licencia, sino la capacidad de transformar cada estreno en un momento cultural. En esa apuesta por la experiencia está el futuro y la rentabilidad de la industria del entretenimiento local.
En términos operativos, tener licencias implica mucho más que distribuir películas, aseguró Lucía. Para ella, esto implica representar catálogos internacionales y gestionar integralmente cada lanzamiento en Paraguay. Desde la planificación estratégica y la coordinación con exhibidores, hasta la implementación de campañas digitales, materiales en salas, acciones de prensa y posicionamiento comercial, el trabajo es 360°.
Filmagic actúa como puente entre los grandes estudios y el mercado local, adaptando lineamientos globales a la realidad de la audiencia paraguaya.
El comportamiento del público este año confirma dos tendencias decisivas: búsqueda de experiencias completas y decisiones influenciadas por la conversación social. Las redes, el contenido orgánico y la recomendación pesan tanto como el tráiler. Por eso la estrategia no termina el día del estreno; sino todo lo contrario, recién empieza allí.
El objetivo es que cada título trascienda la cartelera y se convierta en tema de agenda.
Además, la evolución del sector también pasa por nuevos formatos. Ejemplos recientes como el concierto cinematográfico de Stray Kids o documentales musicales estreno global evidencian que la sala puede ser escenario de propuestas que van más allá de la ficción tradicional. Esta diversificación amplía audiencias y genera nuevas ventanas de monetización.
La visión de mediano y largo plazo es fortalecer la cultura de cine en Paraguay como experiencia, consolidar un ecosistema colaborativo entre distribuidores, exhibidores y medios, y sostener una oferta competitiva todo el año.
Toda esta estrategia entendiendo que en un mercado que compite con gigantes digitales, la misión no es resistir el cambio, sino capitalizarlo. “Paraguay tiene hoy la oportunidad de consolidar una industria más relevante y consistente, donde cada estreno no sea solo una película, sino un acontecimiento que active consumo, conversación y comunidad, puntualizó la Brand manager.