El objetivo principal de este nuevo viaducto es eliminar el histórico cuello de botella que frena la circulación en esta zona estratégica. Su traza comenzará frente al Hotel Bourbon y se conectará con el tramo Luque-San Bernardino, agilizando el flujo vehicular en uno de los corredores más transitados del Gran Asunción.
La construcción del viaducto que conectará la Ruta PY02 con la avenida Ñu Guasu, parte del Corredor Vial Las Residentas, promete ser un impulso significativo para la economía local y metropolitana, además de transformar la movilidad urbana.
Según especialistas en infraestructura y desarrollo urbano, este tipo de proyectos genera un efecto multiplicador, pues cada guaraní invertido en obra pública activa cadenas de consumo y empleo que impactan desde la construcción hasta los comercios locales. En este caso, la obra contempla 90.000 metros cúbicos de hormigón, equivalente a 43 edificios de 10 pisos, lo que requiere cientos de miles de bolsas de cemento, acero, grava y otros insumos, movilizando a proveedores nacionales y regionales.
Además, el viaducto y las mejoras en el corredor vial reducirán los tiempos de viaje y los costos logísticos para empresas y transportistas, aumentando la eficiencia de la actividad comercial entre Luque, Asunción y ciudades cercanas como San Lorenzo y Fernando de la Mora. Esto, a su vez se traduce en mayor productividad y competitividad para las empresas locales, pero sobre todo representa una gran oportunidad para incentivar inversiones inmobiliarias en la zona.
Se estima que la obra creará miles de puestos de trabajo durante la etapa de construcción y favorecerá la instalación de nuevos negocios en sus inmediaciones, desde locales comerciales hasta proyectos residenciales y oficinas. El impacto se proyecta también en el sector transporte, donde se espera una significativa reducción en el consumo de combustible y en los costos asociados al tiempo perdido en congestiones.
Con este tipo de inversiones, Luque se posiciona como un nodo estratégico dentro del Gran Asunción, capaz de atraer capital privado y público, dinamizar la economía regional y mejorar la calidad de vida de sus habitantes. La obra del viaducto y el Corredor Vial Las Residentas se convierten así en un ejemplo de cómo la infraestructura urbana puede transformar la economía y la ciudad al mismo tiempo.

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