Ismael Cala, reconocido comunicador, autor bestseller y conferencista internacional en desarrollo humano y liderazgo, comparte algunos hobbies respaldados por estudios que ayudan a reducir el estrés hasta en un 50% y pueden sumar entre cinco y siete años a tu esperanza de vida. Prácticas simples, al alcance de todos, para vivir con mayor bienestar y plenitud.
  1. Escribir un diario: Escribir sobre tus emociones durante 15 minutos diarios reduce el estrés en un 40 % y mejora considerablemente la función inmunitaria. Llevar un diario baja la presión arterial, mejora la calidad del sueño y ayuda a procesar el trauma. Pero esto no es lo más interesante, las personas que escriben un diario tienen una mayor autoconciencia, toman mejores decisiones y reportan un 30 % más de satisfacción vital.
  2.  Cocinar: Esto involucra a la creatividad y proporciona estimulación sensorial. Obtienes atención plena a través del proceso, una mejor calidad de la dieta y una menor dependencia de los restaurantes. Entonces, las personas que cocinan regularmente tienen tasas de depresión un 25% más bajas y una mejor salud metabólica.
  3. Bailar:  El New England Journal of Medicine descubrió que bailar reduce el riesgo de demencia en un 76 %, baja el cortisol, mejora el equilibrio y mantiene la independencia por más tiempo.
  4. Caminar en la naturaleza: Tan solo 90 minutos de caminata en la naturaleza reducen la actividad de la corteza prefrontal asociada con la ansiedad. Las personas que caminan en la naturaleza tres veces por semana tienen una mortalidad por todas las causas un 20 % menor.
  5. Tocar instrumentos musicales: Los músicos tienen niveles de estrés un 40 % más bajos y mantienen la agudeza mental 10 años más. Aprender una canción a la semana crea beneficios cerebrales mensurales.
  6. Jardinería: La jardinería reduce el cortisol en un 30 % la hormona del estrés y mejora el estado de ánimo más que el ejercicio en interiores. Obtienes vitamina D, refuerzas la función inmunológica y la satisfacción de cultivar algo.
  7. Leer:  Leer 30 minutos al día reduce el estrés en un 68 % según una investigación de la Universidad de Sussex. Tu ritmo cardíaco se ralentiza, la tensión muscular disminuye y tu cerebro entra en un estado de concentración que bloquea las hormonas del estrés.