22/01/2026 11:01
Construir confianza y capacidades: el desafío de la IA para el desarrollo
José Vicente Troya
Representante Residente del PNUD en Paraguay
El país avanza cuando el talento, la innovación y la empatía se encuentran. Hoy, a ese encuentro se suma algo que está transformando la vida diaria: la Inteligencia Artificial (IA). Pero para que la IA incluya a más personas y genere oportunidades reales, hace falta más que tecnología, se requieren capacidades y claridad sobre cómo usarla con ética, transparencia y propósito.
Desde el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) impulsamos la Evaluación del Panorama de la Inteligencia Artificial (AILA) -Artificial Intelligence Landscape Assessment- en Paraguay, una herramienta que permite comprender dónde se encuentra el país en dimensiones como infraestructura, datos, talento, gobernanza y uso responsable de la IA. A partir de encuestas, consulta a expertos y espacios participativos de análisis y co-creación, el AILA ofrece una base común para priorizar políticas públicas, articular actores y tomar decisiones informadas sobre cómo avanzar.
En Paraguay, este proceso permitió escuchar una diversidad de voces. A lo largo de siete jornadas, 95 personas provenientes del sector público, empresas, universidades, organizaciones de la sociedad civil y la cooperación internacional aportaron a las conversaciones. Escuchamos perspectivas desde Asunción, pero también desde ciudades como Pilar y Villarrica, donde las realidades, expectativas y desafíos en torno a la IA se expresan de manera diferente. Y justamente allí apareció uno de los hallazgos más importantes: la brecha de percepciones. Mientras algunos ven avances, otros muestran cautela, sobre todo fuera de la capital o en comunidades técnicas que conocen de cerca los desafíos.
Los resultados muestran que Paraguay se encuentra en una fase de exploración de oportunidades. Existen bases prometedoras, pero aún persisten brechas importantes en cuanto a talento especializado, infraestructura de cómputo y marcos normativos claros para el manejo y la gobernanza de datos. Aun así, el entusiasmo es evidente. Las personas esperan que la IA amplíe oportunidades laborales, fortalezca la educación digital, promueva un uso ético de la tecnología y reduzca las brechas entre lo urbano y lo rural.
A partir de estas voces, los talleres generaron ideas concretas, desde fortalecer la alfabetización digital y mejorar la infraestructura tecnológica, hasta impulsar mecanismos regulatorios que permitan probar soluciones en entornos controlados antes de escalarlas. El rol del Estado como habilitador quedó claro, pero también quedó claro que el sector privado es un actor clave para innovar, crear soluciones y ayudar a que la IA llegue a más personas.
Estos desafíos no son obstáculos, sino oportunidades para profundizar el trabajo conjunto. En este camino, las alianzas entre países, en particular la cooperación Sur Sur, pueden contribuir de manera significativa al intercambio de experiencias y aprendizajes que aceleren la adopción responsable de la inteligencia artificial.
Desde el PNUD reafirmamos nuestro compromiso de acompañar a Paraguay con evidencia, articulación y metodologías centradas en las personas. La IA puede transformar al país, sí; pero su verdadero impacto dependerá de cómo la usemos colectivamente para abrir puertas, fortalecer instituciones y asegurarnos de que nadie quede atrás.
El futuro se está escribiendo hoy. Y Paraguay tiene todo lo que necesita para escribirlo lo mejor posible.

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