Pasar de residuos a superalimentos es lo que está logrando una investigadora paraguaya, con su apuesta por hongos nativos y convertirlos en los “nuevos alimentos” del futuro o funcionales y sostenibles.
Transformar residuos agroindustriales en alimentos de alto valor nutricional es el eje de un proyecto paraguayo que apuesta por hongos nativos comestibles como nuevos alimentos funcionales, combinando ciencia, sostenibilidad e innovación productiva.
La iniciativa es liderada por la investigadora Michelle Campi, de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Asunción (FACEN-UNA), y se enfoca en el cultivo de setas nativas a partir de subproductos agrícolas y agroforestales, bajo un modelo de economía circular.
“Utilizamos residuos para generar biomasa en forma de setas comestibles, transformando desechos en alimentos con alto valor nutricional”, expresó. Actualmente, Paraguay cuenta con unas 30 especies de hongos comestibles y medicinales identificadas, de las cuales 15 ya han sido domesticadas.
Michelle comentó que muchas presentan altos niveles de proteínas, fibra y compuestos bioactivos, lo que las posiciona como alimentos funcionales de interés para la salud.
Uno de los diferenciales del proyecto es la apuesta por especies locales, evitando cepas importadas y valorizando hongos presentes en distintas ecorregiones del país, incluidos aquellos tradicionalmente consumidos por comunidades rurales y pueblos originarios.
Más allá de la investigación, el trabajo apunta a la transferencia de conocimientos hacia mipymes y comunidades rurales, integrándolas a la cadena de valor y abriendo oportunidades productivas con potencial de crecimiento en el mercado local y regional.
El proyecto fue adjudicado por el CONACYT, a través del Programa ProCiencia, con apoyo del FEEI, y cuenta con un financiamiento de G. 2.200 millones.