Por: Adelaida Alcaraz
En el sur del país, en Cambyretá, donde el calor invita a bajar el ritmo y a disfrutar los pequeños placeres de la vida, Heladomanía surge como una opción para disfrutar del verano. Este emprendimiento familiar es hoy un ejemplo de innovación y superación.
Rubén Darío Dos Santos Benítez, es el protagonista de este dulce emprendimiento que abrió sus puertas en el distrito de Cambyretá, el 29 de septiembre de 2020, con el sueño del construir un negocio propio, generar empleo para jóvenes de la comunidad y ofrecer helados artesanales capaces de gustar por igual a chicos y grandes.
“El impulso inicial vino de un amigo, Rolando Meza, que confió en mí y me ayudó a dar el primer paso”, relató Rubén. Con coraje, determinación y trabajo familiar, aquel pequeño proyecto artesanal fue creciendo hasta consolidarse en el competitivo mercado de Itapúa.
Hoy, fiel a su eslogan “Un mundo de sabores en helados artesanales”, Heladomanía cuenta con varios puntos de venta en el departamento, una fuerte presencia en redes sociales como Instagram y Facebook, y un reconocimiento que marcó un antes y un después.
En 2025 obtuvo el Premio PCM del MIC, lo que permitió mejoras sustanciales en la infraestructura de producción y un reconocimiento institucional por parte de la Junta Municipal de Cambyretá por su aporte al desarrollo económico local.
Sabores que sorprenden. La propuesta de Heladomanía se distingue por su variedad compuestas por más de 40 sabores artesanales que conviven entre lo clásico y lo inesperado: aguacate, capuchino, choclo, cerveza, mburucujá, además de opciones tradicionales que nunca pasan de moda.
A eso se suman productos que amplían la experiencia: vasos de açaí con combinaciones personalizadas;
Morenitas, helados bañados en chocolate con sabores como nata, coco, granizado, frutilla, crema, chocolate blanco, leche condensada y bombón; alfajores de helado; baldes de 5 y 10 litros, ideales para familias, eventos y venta mayorista
En el salón, los favoritos son los helados artesanales y el açaí; mientras que para el canal mayorista, los baldes de 10 litros con dos sabores lideran las ventas.
La producción se realiza en un espacio propio, equipado, higiénico y con maquinaria adecuada, utilizando lácteos, endulzantes, pulpas de frutas, frutas secas y materias primas seleccionadas, cuidando la textura, la calidad y el sabor final.
Heladomanía es, ante todo, un proyecto familiar. Rubén trabaja junto a su esposa Mirtha, encargada de la atención al cliente y la organización, y un equipo de siete jóvenes estudiantes, con horarios rotativos.
La amabilidad, la higiene, la proactividad y las ganas de aprender son valores clave en el día a día, indicó Rubén. Dijo, además, que para este 2026 el desafío es seguir creciendo, fortalecer el posicionamiento en Itapúa, expandirse a otros departamentos como Misiones, innovar con nuevos productos entre ellos, helados palito y consolidar nuevos canales como gastronomía, estaciones de servicio y hoteles de Encarnación, la capital del verano.
“Queremos que nuestros helados no sean solo para el verano, sino para cada momento especial”, resumió Rubén. Y en cada cucharada, ese objetivo parece cumplirse. Eso se ve reflejado en el rostro de felicidad de quienes lo disfrutan y retornan una y otra vez con más pedidos.

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