Este nuevo año se plantea un desafío clave para los productores: mejorar la eficiencia productiva con incorporación de tecnología, profesionalizar los procesos y avanzar hacia la producción de carne de calidad. Foto: Archivo
01/01/2026 17:12
Tecnología, eficiencia y calidad, agenda obligada de la ganadería en 2026
Este nuevo año se plantea un desafío clave para los productores: mejorar la eficiencia productiva con incorporación de tecnología, profesionalizar los procesos y avanzar hacia la producción de carne de calidad.
La ganadería paraguaya comienza el 2026 con una certeza: sin tecnología y eficiencia, no hay competitividad posible. Este será además el año en que el país deberá dejar de hablar solo de volumen y avanzar con mayor decisión hacia la producción de carne de calidad, con marca país.
Es lo que mencionó en diálogo con FOCO Mustafá Yambay, presidente de la Asociación Paraguaya de Criadores de Braford y gerente general de Ferusa, al analizar los desafíos que enfrenta el sector en este nuevo ciclo.
Al evaluar el 2025, el referente señaló que fue un año claramente mejor para los productores, tras cuatro a cinco años marcados por la sequía. Los buenos regímenes de lluvia y la humedad permitieron la recuperación de los campos, un mejor arranque productivo y mejores precios pagados por la industria, lo que volvió a arrojar números positivos al negocio.
El 2025 fue un año mejor para los productores, con buenos regímenes de lluvia y la humedad que permitieron la recuperación de los campos y un mejor arranque productivo. Foto: Archivo
Este escenario se sostuvo hasta agosto, cuando la devaluación del dólar impactó fuertemente en la rentabilidad. Teniendo en cuenta que el productor vende en dólares y compra la reposición en guaraníes, la diferencia cambiaria llegó a casi 19%, lo que volvió a estrechar los márgenes.
A ello se sumó la necesidad de reponer hacienda, en un contexto de menor oferta de terneros, lo que llevó los precios de la reposición a niveles históricos, con subas cercanas al 40 %.
“Si bien el productor recibe mejores precios por parte de la industria, la diferencia cambiaria se convirtió en un nuevo desafío. El gran reto para el 2026 es comenzar a frenar la caída del stock ganadero”, expresó Mustafá.
Mustafá Yambay, presidente de la CCE.FOTO: CARLOS JURI
Con mercados abiertos y una carne paraguaya cada vez más reconocida a nivel internacional, el desafío pasa por mejorar los números productivos en todos los eslabones de la cría, optimizar los índices reproductivos y reducir mermas. A esto se suma la necesidad de fortalecer el diálogo con la industria, clave para dar previsibilidad a un negocio de ciclos largos.
El 2026 también abre oportunidades para atraer nuevas inversiones, aprovechando el grado de inversión alcanzado por el país. En ese contexto, el campo debe posicionarse como una alternativa sólida, considerando que el animal, especialmente la vaca, es una garantía tangible y real.
En este escenario, la tecnología deja de ser opcional, pues hoy atraviesa todos los procesos, desde el manejo del campo hasta el uso de software de gestión e identificación. Esto, gracias a la mejora en la conectividad rural que permite aprovechar herramientas que antes eran inaccesibles, detalló.
Paraguay avanza en la dirección correcta, con un estatus sanitario sólido, sistemas de identificación animal y una mayor conciencia productiva. Foto: Gentileza
En cuanto a la marca país de la carne, el referente afirmó que Paraguay avanza en la dirección correcta, con un estatus sanitario sólido, sistemas de identificación animal y una mayor conciencia productiva.
El retorno a la terminación a corral permite responder a la demanda de grasa blanca y marmoleo de la carne que el consumidor final hoy demanda. El desafío, sostuvo, es seguir atentos al mercado global y consolidar a Paraguay no solo como productor de volumen, sino de carne de calidad, el verdadero diferencial para una marca país fuerte.
