Alonso Chaverri-Suárez
Representante del BID en Paraguay
En Paraguay, hablar de competitividad suele llevarnos a discutir sobre infraestructura, clima de negocios o innovación tecnológica. Sin embargo, hay un componente silencioso, profundo y decisivo para el desarrollo que a veces pasa desapercibido: la lectura en la infancia y el valor de nuestras lenguas y culturas.
Por eso, desde el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Paraguay decidimos apoyar la serie de revistas infantiles Los viajes de Apolo, una iniciativa de la organización “Mapa: Abriendo caminos”, que nos recuerda que el futuro también se escribe en las aulas, en las bibliotecas y, en este caso específico, en las comunidades indígenas de Paraguay.
Los viajes de Apolo es una revista creativa e innovadora dirigida a niñas y niños de 6 a 12 años. Su objetivo es tan sencillo como ambicioso: fomentar el hábito de la lectura, estimular la creatividad y fortalecer la conexión con la naturaleza, las artes y distintos ecosistemas que van desde los desiertos, los océanos o los humedales. Cada número aborda una temática específica e incluye secciones que invitan a leer, experimentar con la ciencia, resolver desafíos y realizar actividades prácticas.
Hasta hoy se han publicado 10 números en español, que se venden en las principales librerías de Asunción y en puntos estratégicos del interior del país. A estos se suman dos ediciones recientes en guaraní y en nivaclé, preparadas especialmente para niñas y niños de comunidades indígenas. A través del apoyo del BID, Los viajes de Apolo ya ha llegado a más de 5.000 niños y niñas de 12 departamentos del país, consolidándose como herramienta educativa y cultural en diversas regiones. Los dos números bilingües han alcanzado, en una primera etapa, a 800 niñas y niños de cuatro escuelas y comunidades indígenas: Yalve Sanga, Uj’e Lhavos y Campo Alegre; en el Chaco paraguayo, y Fortuna, en el departamento de Canindeyú.
El modelo de distribución también envía un mensaje poderoso sobre inclusión. Por cada revista vendida, se dona un ejemplar a un niño o niña de comunidades indígenas del Chaco paraguayo. De esta manera, el acceso a publicaciones infantiles de calidad deja de ser un privilegio y se convierte en un puente hacia oportunidades de aprendizaje más equitativas.
Esta iniciativa dialoga directamente con la nueva estrategia del Grupo BID con Paraguay para el periodo 2025–2029. Uno de sus ejes transversales es la promoción de la inclusión y la igualdad de oportunidades para poblaciones vulnerables, entre ellas los pueblos indígenas, cuya riqueza cultural y lingüística es un activo invaluable del país. Paraguay tiene dos idiomas oficiales, español y guaraní, pero también más de 19 lenguas indígenas reconocidas, habladas por unas 140.000 personas. Crear materiales de lectura en estas lenguas fortalece el acervo cultural; significa una inversión en capital humano, en identidad nacional y genera cohesión social.
Los viajes de Apolo ayuda a generar comunidad: fortalece los vínculos entre docentes, familias y estudiantes, y refuerza el lazo afectivo con el idioma materno. Una persona que se reconoce en las historias que lee, en los paisajes que ve ilustrados y en las palabras de su propia lengua, se siente parte del país y con algo valioso que aportar. Cuando esa persona es un niño o una niña fortalecemos su crecimiento y sentido de pertenencia.
Para el BID es un orgullo acompañar esta propuesta y unir esfuerzos con otros socios que también apoyan. El mensaje de fondo es claro: el desarrollo es una tarea compartida para multiplicar resultados.
En un contexto donde se habla cada vez más de sostenibilidad y responsabilidad social, iniciativas como Los viajes de Apolo muestran un camino muy concreto para el empresariado: invertir en lectura, en cultura y en lenguas originarias es también invertir en el talento del mañana. Las niñas y los niños que hoy descubren el mundo a través de estas páginas serán los ciudadanos, emprendedores y líderes que tomarán decisiones en los próximos años.
Acompañar este viaje de lectura, imaginación y pertenencia es, en el fondo, acompañar también el viaje de Paraguay hacia un desarrollo más productivo y más humano.