Por: Adelaida Alcaraz
El Sheraton Asunción abre sus puertas para despedir el 2025 y recibir el 2026 con una propuesta de lujo que combina alta gastronomía, ambiente renovado y atención exclusiva, transformando la cena en un momento inolvidable para toda la familia.
El Sheraton Asunción se vestirá de gala para recibir el nuevo año con una propuesta que combina lujo, innovación y gastronomía de alto nivel. Renovado y con espacios diseñados para maximizar confort y estilo, el hotel ofrecerá una experiencia que promete cautiva a todos los asistentes, desde la decoración y ambientación hasta la precisión en la atención.
Los comensales disfrutarán de bocados y entradas que reflejan creatividad y diversidad, desde hummus y babaganosh hasta lomo de cerdo con crema de mostaza y miel, mini brusquetas y supremitas rellenas de rúcula y queso.
La variedad de quesos nacionales e importados, embutidos artesanales y panes de autor, estamos seguros, hará de la recepción una verdadera experiencia gourmet. Sin dudas, una apertura que ya anticipa la nota dominante de la velada: refinamiento sin rigidez, abundancia sin estridencias y sabores que abrazan influencias globales.
Viaje gastronómico de tres mundos. El buffet del Año Nuevo Sheraton ofrece una colección de estaciones cuidadosamente diseñadas para que cada comensal explore un universo distinto.
La estación Fusión Oriental – Peruana se mostrará fresca, vibrante y sofisticada con una variedad de sushi rolls, ceviche palteado, causa limeña (y vegetariana), choritos con criolla, pulpo y papas con alioli de olivas negras, mariscos on ice: camarones, langostinos, tentáculos y aros de calamar.
La estación Slow Orgánica brindará el lado más elegante del comfort food con propuestas como caprese, cous cous, quinua mix, ensalada alemana, Caesar completa, pavo horneado con gravy, remolachas asadas con ricota, palmitos con champiñones grille, tomates confitados y vegetales en escabeche, ensaladas de lentejas, papas y batatas en versiones gourmet.
Por último, la estación Caliente, presentará fondos con carácter, una sinfonía de platos profundos, fragantes y memorables. Entre ellos destacan el salmón al limón siciliano y crema de alcaparras, lomito asado con salsa de ciruelas, pernil de cerdo en larga cocción, pernil de cordero estilo marroquí. Además, habrá arroz con mariscos al azafrán, pollo a las 5 especias, supremitas grille con velouté, papas confitadas, vegetales asados y clásicos nacionales como sopa paraguaya y chipa guazú.
Otras opciones. Las propuestas vegetarianas, también forman parte del menú. Para quienes prefieran algo más liviano pueden acceder a pasta mediterránea, arroz con frutos secos, fusilli del chef, ñoquis con crema de calabaza y ratatouille.
Un plus más que interesante es la estación Sheraton Kids, diseñada para que los más pequeños también celebren con escalopes, nuggets, papas fritas y aderezos, todo adaptado para que ellos puedan disfrutar como grandes.
El final dulce estará marcado por el buffet de postres que es, en sí mismo, una fiesta y está compuesto por mousse variados; Tres leches, flan, arroz con leche, delicias en chocolate, cheesecake y tiramisú, red velvet, tarta de manzanas, mini suspiros, brigadeiros, trufas y hojaldres.
Los infaltables, como ya es costumbre, el pan dulce, budín inglés, semifreddos, pavé y una interminable colección de dulces más, que harán que el último sabor del año sea memorable.
After cena. Cuando el reloj marca la medianoche y la pista se enciende, la gastronomía también vuelve a escena con las tortuguitas de carne fría, empanadas, croquetas y mini baguettes del chef, pensados para acompañar la madrugada más alegre del año.
Lujo en los detalles. Lo que distingue al Año Nuevo del Sheraton no es solo su menú, es la atención al detalle, el servicio impecable, la calidez del equipo, la ambientación elegante, la música que acompaña sin invadir, el aire renovado del hotel y esa sensación tan Sheraton de que todo está pensado para que uno disfrute sin preocuparse por nada.

Déjanos tus comentarios en Voiz