“Cuando uno pone amor en lo que hace, las cosas realmente cambian”. Esa frase, que Paula Pekholtz repite casi como un principio vital, nació en su casa. Esta fue la primera gran lección que marcó su forma de trabajar y de liderar con la convicción de que la pasión y la excelencia no se pueden separar.
Su padre le enseñó la resiliencia; su madre, la capacidad de transformar cada tarea en algo significativo. Y esa mezcla de disciplina y sensibilidad es hoy el corazón de su estilo de liderazgo.
A lo largo de su carrera, Paula descubrió que crecer profesionalmente, además de escalar posiciones, es ampliar la mirada. En este escenario, obtuvo valiosas enseñanzas de dos mentores. Con Guillermo Martínez entendió que el marketing no es diseño o una simple campaña; es estrategia, leer al consumidor, pensar la empresa como un todo y asumir responsabilidad real.
En EE. UU., Adam Khaw, le mostró otro tipo de fortaleza, la de atreverse a entrar en industrias desconocidas, desaprender lo conocido y liderar desde cualquier lugar.
En su día a día en ueno bank, Paula defiende tres pilares que guían su modo de trabajar: claridad, para que todos sepan qué y por qué lo hacen; coherencia, para que el ejemplo sea más fuerte que las palabras; y humanidad, porque los equipos florecen cuando se sienten seguros, escuchados y valorados.
“Liderar no es mandar, es ordenar, es inspirar y elevar a otros. Cuando un líder combina empatía con estrategia, pasión con disciplina… lo extraordinario deja de ser excepción y se vuelve hábito”, concluyó.
Frase de cabecera: “Determinada determinación de no parar hasta llegar…” STJ.
Libro favorito: “GRIT: El poder de la pasión y la perseverancia”, de Angela Duckworth.
Podcast favorito: Lenny’s Podcast