La eliminación del arancel a la exportación de carne de cerdo hacia Taiwán representa un punto de inflexión para la economía paraguaya y, en particular, para el sector porcino. Según el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, esta medida aumenta la competitividad internacional de la producción local y consolida la articulación público-privada como motor de desarrollo económico.
El impacto económico proyectado es significativo. Con la instalación de más de 50.000 madres reproductoras, inversiones en infraestructura logística y expansión de frigoríficos, el sector podría movilizar hasta USD 500 millones en toda la cadena de valor. Este flujo, además de aumentar la producción, genera empleo, fortalece polos de desarrollo regional y diversifica la oferta exportable del país.
El Dr. José Carlos Martin, presidente de Senacsa, destacó la descentralización industrial como clave para sostener el crecimiento y alcanzar una meta de un millón de cerdos producidos anualmente. La expansión fuera del Área Metropolitana permitirá distribuir oportunidades económicas de manera más equilibrada.
Esta medida tiene tres efectos fundamentales. Por un lado, el incremento del ingreso nacional por exportaciones, segundo, la atracción de inversiones privadas estratégicas y, tercero, el fortalecimiento del posicionamiento de Paraguay como proveedor confiable de proteína en mercados internacionales.
El primer semestre de 2025 confirmó la relevancia del mercado taiwanés, que absorbió el 83% de la carne de cerdo exportada, equivalentes a 5.733 toneladas por un valor de USD 18,367.59. Este desempeño anticipa un efecto multiplicador sobre la economía local, estimulando innovación tecnológica, eficiencia productiva y competitividad industrial.
La combinación de recursos naturales, capacidades productivas y un marco regulatorio favorable posiciona al país para consolidar su liderazgo regional en agroindustria, generando un modelo replicable de desarrollo económico sostenible.