Elisa Ferreira Da Costa Perán
Trust Family Office
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En el mundo de la educación y la mentoría financiera, solemos encontrarnos con dos grandes grupos de personas; por un lado, quienes gastan más de lo que ganan, y por otro, quienes logran gastar menos de lo que perciben.
A simple vista parecen extremos totalmente opuestos. Los primeros suelen llegar buscando soluciones a un problema financiero actual; los segundos, buscando crecimiento. Pero ambos tienen algo en común: ordenar sus finanzas para obtener estabilidad y libertad económica.
Por ello, independientemente del caso, hay un punto en el que siempre insisto, destinar un porcentaje, por mínimo que sea, al ahorro y la inversión. Entre algo y nada, siempre es mejor algo.
A nivel mundial estamos pasando por un momento delicado; para tener una referencia, en Estados Unidos, el Índice Oficial de Ahorro Personal, la tasa que mide el porcentaje que la gente destina a sus ahorros personales, fue de 4,6% en agosto de 2025, este nivel se encuentra por debajo de los registros históricos recientes.
Por otro lado, la información que tenemos en Paraguay es lo referente al porcentaje de la población que tiene posibilidad de ahorrar lo cual, según el Banco Central del Paraguay (BCP), en su Informe del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) del mes de septiembre de 2025, el 19,5 % de los encuestados respondió positivamente respecto a la posibilidad de ahorro. Este resultado estima que ocho de cada diez paraguayos no logran ahorrar actualmente.
Por ello, recomendamos, independientemente del porcentaje del ahorro, crear un hábito del mismo. Si bien el porcentaje de ahorro e inversión depende de los objetivos personales y la capacidad real de cada persona, un porcentaje muy escuchado en el área es ahorrar mínimamente el 10 % de los ingresos, o como referencia también se tiene una regla de finanzas personales del 50/30/20, donde sugiere dividir los ingresos en necesidades (50%), deseos (20%) y ahorro e inversión (20 %).
Ahorrar e invertir también significa proteger el valor del dinero frente a la inflación, porque lo que hoy cubre una necesidad, mañana podría no alcanzar.
Las necesidades cambian y los precios suben, por eso es esencial construir un fondo que acompañe esos cambios con el tiempo.
Hoy contamos con muchísimas herramientas para empezar a ahorrar o invertir, sin importar el monto ni el punto de partida. Quienes inician tienen la opción de un ahorro programado en Cooperativas, Bancos o Financieras, todas tienen una opción que se puede ajustar a cada uno, a modo de obligarse a apartar un monto para ese fin. Luego, existen opciones de fondos mutuos, con alternativas de Administradoras de Fondos con suscripciones mínimas desde G. 100.000. El secreto no está en cuánto se tiene, sino en empezar. El mensaje de hoy es que el crecimiento financiero no llega de golpe, sino escalón por escalón. El primer paso cuesta, pero con constancia el hábito se fortalece.