Con más de 15 años de experiencia liderando áreas de sostenibilidad en empresas locales e internacionales, Anahí comparte avances y desafíos. Foto: Gentileza
05/11/2025 19:01
Medir prácticas sostenibles atrae inversionistas
Anahí Brítez, directora de Lumina Sources Consultora, comparte su visión, los avances en materia de sostenibilidad y qué las empresas paraguayas están adoptando estos estándares internacionales.
En Paraguay, cada vez más empresas optan por realizar reportes de sostenibilidad o estándares internacionales como el Global Reporting Initiative (GRI), Sustainability Accounting Standards Board (SASB), la ISO 26000, entre otros.
Esto es un avance, aunque incipiente frente a países de la región, y responde al crecimiento y la apertura hacia mercados internacionales, pues los estándares permiten presentar información en un lenguaje global.
A la vez, es una ventaja a la hora de mostrar las buenas prácticas a inversionistas, clientes y socios de negocios tanto a nivel local como externo, comenta en una charla Anahí Brítez, directora de Lumina Sources Consultora.
“Cada vez más empresas están interesadas en medir sus impactos sociales y ambientales. Creemos que esto responde al interés y la demanda de diferentes públicos como clientes, colaboradores e inversionistas que buscan empresas más responsables y alineadas con sus valores”, expresó.
Anahí expone que Paraguay enfrenta el gran desafío de aprovechar el potencial de desarrollo económico en equilibrio con la sostenibilidad ambiental. Foto: Gentileza
Al incorporar un estándar de reporte, se adhieren a un sistema que le permite medir su gestión interna, con colaboradores y hasta con clientes. De esta forma, pueden gestionar y medir sus mejoras y, por ende, comunicar mejor, logrando su valor de marca y reputación corporativa.
Buenas prácticas. Las empresas pueden optar por incluir indicadores internos de sostenibilidad y establecer metas de mejoras anuales, o estándares voluntarios ya establecidos como el GRI, el SASB, la ISO 26000, Sistema B, entre otros.
En primer lugar, deben evaluar los principales impactos que generan su operación y centrar sus acciones en disminuirlos. Las prácticas más comunes en el ámbito local son el reciclaje y la gestión adecuada de residuos, la eficiencia en el uso de recursos disminuyendo el uso de plástico, papel, energía y otros.
La implementación de energías renovables, el apoyo a iniciativas ambientales con ONGs, la conservación de bosques, medición de huella de carbono, compensación, y sistemas de Gestión como la ISO 140001 de Gestión Ambiental.
“Una empresa con buenas prácticas de sostenibilidad es más confiable, porque significa que está realizando acciones por encima de lo que exige la ley y tiene una mejor gestión, lo que evita riesgos al negocio por incumplimientos legales, sociales o ambientales”, sumó Anahí.
La integración de la sostenibilidad a la estrategia corporativa se traduce en economía circular, diseño sostenible, adopción de energías renovables, transición energética, uso de tecnologías digitales como inteligencia artificial para monitorear y reducir impactos ambientales, y la compensación de huella de carbono.
En los últimos procesos de encuestas y focus group realizados en Paraguay, encontraron que más del 50 % de los clientes y colaboradores considera relevante que las empresas tengan buenas prácticas ambientales y sociales.
Desafíos. Los fondeadores o inversionistas multilaterales buscan empresas que puedan demostrar sus buenas prácticas, y de esta forma, disminuir riesgos asociados a las apuestas de capitales. “Paraguay enfrenta el gran desafío de aprovechar el potencial de desarrollo económico en equilibrio con la sostenibilidad ambiental”, aportó.
El Estado y las empresas tienen una gran responsabilidad de generar negocios eficientes, con criterios ambientales que tengan en cuenta sus impactos, para un desarrollo económico no solo en el corto plazo, sino también a mediano y largo plazo.
A la vez, es una gran oportunidad de aprovechar el momento de desarrollo para captar inversiones externas que buscan negocios sostenibles, ofreciendo plazos y tasas de interés atractivas para financiar empresas y proyectos con buenas prácticas, acotó.
