La República de Filipinas recibirá el primer embarque de productos cárnicos paraguayos, tras la reciente apertura de este mercado.
El sector cárnico está de parabienes, con la partida del primer embarque de productos cárnicos hacia el mercado de Filipinas, un nuevo hito para esta industria que se expande cada vez más en el mapa global.
Esto fue posible tras la reciente apertura de ese mercado a los productos cárnicos paraguayos tanto de origen bovino, porcino y aviar, y representa una puerta más de entrada al gran continente asiático.
Hay que recordar que Filipinas es el segundo mercado de Asia que habilitó la exportación desde nuestro país, luego de Singapur, en el marco de la estrategia de expansión de los productos nacionales hacia este crucial continente.
El sector cárnico está de parabienes, con la partida del primer embarque de productos cárnicos hacia el mercado de Filipinas. Foto: Gentileza
El mercado filipino representa una oportunidad de crecimiento importante para la industria pecuaria, considerando sus importantes volúmenes de importación de proteína animal, conforme divulgó el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
Así, desde el corazón de América del Sur hasta las islas asiáticas, la carne paraguaya desembarcará en territorio filipino, y abre una ruta de exportación de la proteína animal.
Filipinas importa grandes volúmenes de proteína animal, solo en el 2024, las importaciones de carne alcanzaron aproximadamente 1,45 millones de toneladas, lo que genera una gran expectativa al ser un mercado con gran demanda.
El organismo filipino oficial, el Department of Agriculture (Philippines), otorgó la acreditación de “sistema” (system-wide accreditation) a 14 establecimientos paraguayos (FMEs: Foreign Meat Establishments) para exportar carne de vaca, cerdo y pollo.
Esta conquista no solo amplía horizontes para los productores nacionales, pues señala al país como actor de peso en la provisión de proteína animal de calidad, con estándares internacionales de sanidad, trazabilidad e inocuidad. Un “sello de garantía” que fortalece la reputación del país como proveedor confiable de alimentos.