Guido Brítez, socio gerente de Sunergos. Foto: Christian Meza.
03/08/2025 10:01
Las desventajas de hacer discursos
Guido Brítez
Socio gerente de Sunergos
La herramienta clave del coach del desempeño es la pregunta, sin embargo, los gerentes en sus conversaciones generalmente no las utilizan porque están más acostumbrados a dar órdenes, afirmar o dar consejos antes que preguntar.
Estos gerentes, por lo general ven a sus órdenes, afirmaciones o discursos como símbolo de status o poder, y al mismo tiempo, ven el acto de preguntar como debilidad o ignorancia.
No obstante, cabe aclarar que dar órdenes es parte del trabajo de un gerente, sin embargo, no son necesarias en todas las ocasiones. En realidad, en las conversaciones de coaching del desempeño las preguntas son más útiles porque motivan al colaborador a razonar y encontrar sus propias soluciones.
Las ventajas aparentes de afirmar o hacer discursos durante las conversaciones de desempeño son:
La conversación fluye: En un monólogo, un gerente puede cubrir mucho contenido y por eso tener la impresión que el diálogo avanza, sin embargo, eso no significa que hubo conexión entre las partes o que el colaborador ha comprendido o aceptado lo que escuchó.
Se controla del diálogo: Cuando el gerente “discursea” puede tener la impresión que controla el diálogo, sin embargo, el que pregunta es el que realmente tiene el timón de la conversación al dirigirlo hacia aspectos de su interés.
Por otro lado, los discursos del gerente pueden tener las siguientes desventajas:
Resolver el problema equivocado: Por lo general la primera definición de un problema no es la definición correcta del problema.
Solución equivocada: Si no se tiene toda la información, sufre la calidad de las soluciones sin un buen análisis.
Ubicar al colaborador en un rol pasivo: Los discursos del gerente avivan el diálogo interno del colaborador y, por lo tanto, le dificulta concentrarse en lo que dice el gerente, sin embargo, las preguntas despiertan su cerebro y lo ubican en un rol activo.
Aburrir: Las afirmaciones o discursos del gerente pueden asemejarse a sermones que aburren y no despiertan el interés del colaborador.
Menoscabar a los colaboradores: Las afirmaciones del jefe sutilmente entregan el mensaje que sus colaboradores no tienen la capacidad para resolver sus propios problemas y que solo el jefe lo sabe, por lo tanto, les caracteriza como dependientes y carentes de ideas.
Llenar de trabajo al gerente: Los discursos tienen la consecuencia que los colaboradores siempre estarán esperando que el gerente les provea guías, y de esta manera abrumándolo de tareas.
Reducir la formación de los colaboradores: Cuando el jefe no acostumbra compartir los análisis y búsqueda de soluciones, automáticamente está limitando los aprendizajes personales y organizacionales
En resumen, en las conversaciones de coaching del desempeño son pocas las ventajas de afirmar o “discursear”, sin embargo, son numerosas e importantes sus desventajas. El discurso puede parecer efectivo a corto plazo, pero limita el desarrollo, la autonomía y el desempeño de los equipos. Las preguntas, sin embargo, impulsan al colaborador a concentrarse, a reflexionar y permanecer en un rol activo, creando así un terreno fértil para que encuentre soluciones que le corresponde encontrar.
