El informe mensual de Itaú respecto al escenario macro de Paraguay, apunta a posibles reajustes al alza respecto al crecimiento económico, debido a que los indicadores adelantados del segundo trimestre fueron alentadores.
El Banco Itaú compartió su reporte macroeconómico con previsiones auspiciosas para este 2025, teniendo en cuenta que los indicadores adelantados al inicio del segundo trimestre de este año fueron alentadores para la actividad.
Dicho informe conlleva proyecciones al alza, señala, en lo que respecta a la previsión de crecimiento del PIB de 3,5 %, en tanto que el IPC general se mantuvo estable en mayo en comparación con abril, lo que redujo la lectura interanual del mes anterior de 4,0 % a 3,6%.
En este sentido, el indicador mensual de actividad (IMAEP) aumentó 2,2% mensual/desestacionalizado en abril, tras caer 1,8 % en el mes anterior. Así, el IMAEP se expandió 2,6 % trimestral/desestacionalizado, por debajo del 3,7 % del primer trimestre de 2025. En términos interanuales, el indicador aumentó 3,3 % en abril y 4,2 % interanual en el trimestre que finalizó en ese mes (5,4% interanual en el primer trimestre de 2025).
En tanto que el indicador mensual del PIB, excluida la agricultura y las empresas binacionales, aumentó 2,7 % trimestral/desestacionalizado en el trimestre que finalizó en abril. En términos interanuales, el índice aumentó 3,8 % en abril y 5,1 % interanual en el trimestre que finalizó en ese mes.
Esta expansión fue impulsada por los servicios, la industria manufacturera y la generación de energía. Por el contrario, la agricultura y la ganadería mostraron un menor dinamismo, probablemente debido a la moderada sequía, sugiere el reporte.
Asimismo, la entidad mantiene su previsión de inflación de 4,0 % para el final de este 2025, y no se prevé cambios en la tasa de interés de la política monetaria. Haciendo un desglose de los puntos, el reporte explica que la inflación general anual se modera ya que el Índice de Precios del Consumidor (IPC) se mantuvo estable en mayo, con respecto a abril (0,0 % mensual).
Con relación a los precios de los alimentos, estos cayeron 0,1% mensual en mayo debido al descenso de las frutas y verduras en un -7,8% mensual, compensado en parte por el aumento de los precios de la carne que subió 5,0 % mensual. En tanto que los precios de los combustibles cayeron 2,9 % mensual, impulsados por los ajustes a la baja de la gasolina.
El IPC subyacente que excluye las frutas y verduras, los precios de los servicios regulados y los combustibles, aumentó 0,6 %, frente a 0,2 % de hace un año. En términos interanuales, la inflación general cayó a 3,6 % en mayo de aquel 4,0 % de abril, mientras que el IPC subyacente se situó en 5,9 %.
Es así que la inflación general se mantiene dentro del rango objetivo de inflación del BCP (3,5% +/- 2%), mientras que el núcleo se sitúa por encima del límite superior del rango objetivo.