En el mundo de la publicidad, no todas las agencias logran reinventarse sin perder su esencia. Sin embargo, Brick logró la manera de hacerlo. Este mes, la firma cumple 23 años en el mercado paraguayo y lo celebra con ideas renovadas que no solo comunican, sino que también transforman.
Nacida como la primera central de medios del país -y la pionera del Holding Texo-, hoy Brick es una agencia integral, audaz y estratégica, que combina creatividad, medios, PR, digital, BTL y una convicción clara: la publicidad puede cambiar realidades.
Esa convicción se refleja en su nuevo posicionamiento: “Ideas que transforman espacios”, una frase que define su presente, proyecta su futuro y sintetiza su forma de ver el mundo.
“Una buena idea no solo comunica, transforma. Pero para hacerlo, necesita un espacio. Y ese espacio -sea un medio, una experiencia o una interacción- también necesita una idea que le dé vida”, sostiene Pamela Portillo, gerente general de Brick.
Cada campaña que nace en Brick parte de una comprensión profunda del contexto, del negocio y de la audiencia. No se trata solo de ser creativos, sino de generar impacto real donde más importa, en los puntos de contacto con las personas.
La agencia combina lo mejor de dos mundos: Una visión local con raíces sólidas, gracias al respaldo del Holding Texo, el ecosistema de comunicación más influyente de Paraguay; Y una proyección internacional, a través de su integración con Publicis Groupe, una de las redes más grandes y prestigiosas del mundo. Esta dualidad le permite moverse con agilidad entre la empatía cultural y la vanguardia global.
Pero su mayor fortaleza no está en sus alianzas ni en sus herramientas. Está en su gente.
“En Brick cultivamos una cultura de trabajo donde la creatividad, la confianza y el talento pueden crecer. Creemos profundamente en el poder del equipo para impulsar cambios reales.Cuando las personas se sienten escuchadas, valoradas y desafiadas, es cuando surgen las ideas que realmente transforman”, refuerza Portillo.
Esa mentalidad colaborativa es el ADN de Brick. Y es la razón por la que después de 23 años sigue siendo una agencia en movimiento, en expansión, con hambre de cambio y obsesión por el impacto.
