Itaú Banco espera una actividad económica más fuerte de lo esperado este 2023. En este sentido, el sólido crecimiento del PIB en el 3T22 les llevó a revisar la previsión de crecimiento del PIB para 2022 al 0,2%, desde el -0,5% anteriormente. Este año esperan un crecimiento del PIB de 5,0%, reflejando la normalización del sector agrícola (luego de una severa sequía) mitigando el lastre de un escenario externo suave.
El pronóstico de tasa de política de Itaú se ubica en 7,0% para fines de 2023 (desde un nivel de 8,50% en 2022), con el banco central (BCP) recortando tasas en el 2S23. Sin embargo, la evolución de la inflación (y de las expectativas) mejora lo esperado y podría llevar al BCP a recortar las tasas antes, colocando un sesgo a la baja en su estimación de la tasa de política de fin de año.
El PIB repuntó en el 3T22
El PIB aumentó 2,8% interanual en el 3T22 (de - 3,4% en el 2T22), apoyado por la normalización de la producción agrícola luego de una severa sequía (12,7% interanual en el 3T22, desde -35,0% en el 2T22). El sector de electricidad creció 14,8%, desde 8,8%, reflejando un aumento en la generación de electricidad debido a un mejor flujo de agua en el río Paraná. El sector servicios y la producción manufacturera también se expandieron (2,2% y 3,7% interanual, respectivamente). Por su parte, el sector construcción cayó 7,3% interanual en el 3T22 (desde - 6,3% en el 2T22), afectado por exceso de lluvias en septiembre y menor ejecución del gasto público de capital. En el margen, utilizando su propia serie desestacionalizada, el PIB se expandió a un sólido 3,3% trimestral en el 3T22 (desde una expansión nula en el 2T22), lo que llevó el arrastre estadístico para 2022 a 0,3%.
La inflación sorprendió a la baja en diciembre
El IPC mensual cayó 0,2% (desde un crecimiento nulo hace un año y una mediana de 5 años de 0,5%), por debajo de su pronóstico de 0,5% y las expectativas del mercado (encuesta BCP). La presión a la baja sobre la inflación general se explicó principalmente por el IPC de alimentos, impulsado principalmente por la volatilidad de los precios de las frutas y verduras. Una caída en los precios de los combustibles también ejerció una presión a la baja. El IPC subyacente x1 (excluye frutas y verduras, precios de servicios regulados y combustibles) se ubicó en 0,2% (desde 0,3% hace un año y una cifra mediana de 5 años de 0,4%). Sobre una base interanual, la inflación general se situó en 8,1% en diciembre (desde 8,3 % en noviembre), mientras que el IPC X1 cayó hasta 6,9% (desde 7,0%).
El banco central finalizó su ciclo de alzas el año pasado, pero aún no hay una guía a futuro sobre cuándo el BCP comenzará a reducir las tasas. La tasa de política finalizó el año pasado en 8,50%, lo que llevó la tasa de política real ex-ante a 4,5% (usando expectativas de inflación de 18 a 24 meses). Esta es una postura de política monetaria restrictiva considerando un rango de tasa real neutral de 0,9%- 1,4% estimado por el BCP. Observamos que las expectativas de inflación ahora están ancladas en el centro de la meta del banco central (4,0%), desde un máximo de 4,8% a mediados de 2022.
Hacienda cumplió el objetivo fiscal el año pasado
El déficit fiscal acumulado de 12 meses estimado alcanzó 3,0% del PIB en diciembre (desde 3,7% en noviembre), cumpliendo con la meta fiscal. Los ingresos totales aumentaron 3,2% interanual en términos reales en el 4T22, luego de crecer 0,5% en el trimestre anterior. El gasto primario cayó 6,8% interanual en el 4T22 (desde -5,2% en el 3T22), impulsado por una reducción en los gastos de capital y servicios. La deuda pública bruta se situó en 14.900 millones de dólares en noviembre de 2022 (estimada en el 36,3% del PIB), frente a los 13.600 millones de dólares de diciembre de 2021, lo que refleja principalmente la emisión de bonos globales en el 1T22 y los desembolsos de instituciones financieras internacionales a lo largo del año.
Mayor crecimiento del PIB en 2022
El sólido crecimiento del PIB en el 3T22 llevó a Itaú a revisar la previsión de crecimiento del PIB para 2022 a 0,2%, desde -0,5% en el escenario anterior. Este año esperamos un crecimiento del PIB de 5,0%, reflejando la normalización del sector agrícola (luego de una severa sequía) mitigando el lastre de un escenario externo suave. Esperamos que la inflación se desacelere este año a 5,0% (desde 8,1% en 2022), ayudada por políticas monetarias y fiscales restrictivas y precios más bajos de las materias primas. El pronóstico de Itaú de tasa de política se ubica en 7,0% para fines de 2023 (desde un nivel de 8,50% en 2022), con el banco central recortando las tasas en el segundo semestre del año. Sin embargo, la evolución de la inflación (y de las expectativas) mejor a lo esperado podría llevar al BCP a recortar las tasas antes, colocando un sesgo a la baja en su estimación de la tasa de política monetaria de fin de año. Finalmente, estimamos un déficit fiscal de 2,3% del PIB para 2023, en línea con la meta oficial incluida en el presupuesto general. El crecimiento sólido del PIB respaldará una expansión de los ingresos fiscales.
Estudio macroeconómico - Itaú Mario Mesquita – Economista Jefe