Tener una tarjeta de crédito es tan común como tener un celular. Sin embargo, darle un uso correcto es algo que no todos parecen tener en cuenta, y muchas veces terminan sufriendo por deudas que finalmente no pueden paga.
¡Que esto no te pase! Sigue estos consejos y aprovecha al máximo tu tarjeta de crédito sin sufrir en el proceso. Porque cuando uno está informado, elige mejor.
1. Evalúate antes de solicitar tu Tarjeta de crédito
Si aún no tienes tarjeta de crédito y estás pensando sacar una, lo primero que debes hacer es pensar sobre el uso que le darás. ¿Cuánto dinero necesitas en tu línea de crédito? ¿Cuánto puedes gastar realmente? ¿Puedes pagar mensualmente ese gasto?
Lamentablemente muchas personas piensan que el dinero plástico es dinero del que pueden disponer sin medida. Sin embargo, grande es la sorpresa cuando llega tu Estado de Cuenta y se dan cuenta que la deuda a saldar es significativa. Y si quieres evitar esto, lo mejor es proyectarte desde el principio cuál será tu límite de gasto y en qué casos lo usarás.
Por otro lado, si ya tienes una tarjeta de crédito, no caigas en la tentación de acumular varias de ellas porque podrías terminar endeudándote sin querer.
2. Procura realizar pagos directos
Pagar en cuotas es tentador porque uno cree que el gasto “no se siente cuando se paga progresivamente” pero, ¿te has puesto a pensar cuán rentable es esto?
Recuerda que, a más cuotas en el pago de tu compra, más intereses pagarás. Así que lo recomendable es que, en la mayoría de casos, uses la tarjeta de crédito para pagos “directos” sin cuotas, es decir que pagues en su totalidad a fin de mes. No hay problema en usar la tarjeta de crédito para gastos pequeños, siempre que lleves un adecuado control de los gastos y pagues el total a fin de mes
3. Aprovecha los beneficios de tu Tarjeta de crédito
Muchas personas reciben su primera tarjeta de crédito y no revisan con cuidado toda la información adjunta que viene con ella. Te sorprenderá saber que la mayoría de tarjetas de crédito tienen muchos beneficios para ti, como descuentos para acceder a productos o servicios en distintos establecimientos afiliados, la acumulación de puntos para canjearlos por productos y servicios, e incluso promociones específicas para clientes.
Por otro lado, tener una tarjeta de crédito es bastante práctico si no te gusta andar con mucho dinero en el bolsillo. Es perfecto para los viajeros porque, en la mayoría de casos, puedes habilitar tu tarjeta de crédito para usarla en diversas partes del mundo.
4-No gastes más del 30% “permitido”
Lo recomendable es que el gasto mensual que realices con tu tarjeta de crédito no supere el 30% de tu sueldo y que ese gasto no sea dividido en cuotas. Ponlo como meta mensual y verás que será mucho más fácil pagar a fin de mes.