El turismo termal está estrechamente vinculado al entorno natural y cultural y representa una de las formas más valiosas de turismo sostenible. Además de promover la salud, el bienestar, el aprendizaje, y el entretenimiento, también apoya el empleo y promueve las oportunidades sociales, también en destinos rurales.
“Galicia es el primer destino termal de España, y el segundo de Europa, con estaciones termales admirables como la de Ourense”, indicó el presidente de la Junta de Galicia y responsable de la Agencia Turismo Galicia, Alfonso Rueda.
Por otra parte, el presidente de la Asociación Europea de Ciudades Termales Históricas, Manuel Baltar, subraya que “la creciente demanda de actividades turísticas al aire libre y en la naturaleza tras la pandemia hace del turismo termal un segmento importante para el futuro”.
En este sentido, la Organización Mundial del Turismo (OMT) se ha comprometido a promover el turismo termal como una poderosa herramienta para contribuir a salvaguardar el patrimonio cultural y natural del mundo, así como para proporcionar beneficios socioeconómicos, incluyendo la revitalización de las zonas rurales y la creación de empleo estable y oportunidades de obtener ingresos.
Por ejemplo, en Ourense, es posible disfrutar de un baño de cálidas aguas termales en el mismo centro de la ciudad, en las piscinas de As Burgas, cuya fuente es una de las zonas más emblemáticas de Ourense, hasta el punto de que es conocida como “la ciudad de As Burgas”.
La historia del termalismo orensano se remonta a épocas prerromanas, aunque fueron los romanos quienes más lo desarrollaron, siendo numerosos los vestigios arqueológicos que así lo demuestran.
Interesante: Las aguas termales proceden de capas subterráneas de la tierra, que están a mayor temperatura, y que por lo general presentan una gran riqueza en diferentes componentes minerales. Estos minerales son los que las hacen adecuadas para el tratamiento de ciertas dolencias. El aprovechamiento terapéutico de estas aguas puede ser mediante distintos tipos de baños, chorros a presión, inhalaciones e irrigaciones, entre otras muchas técnicas termales.