Edna Armendáriz
Representante del Banco Interamericano de Desarrollo en Paraguay
El índice de techo de cristal de The Economist mide el papel y la influencia de las mujeres en la fuerza laboral en 29 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El desempeño de un país en este índice se establece conforme a métricas de la brecha salarial, la licencia por paternidad, el costo del cuidado de los niños, el logro educativo y la representación en puestos de alta dirección y políticos.
Los resultados del 2022 muestran que los países nórdicos (Suecia, Islandia, Finlandia y Noruega) ofrecen las mejores condiciones laborales a las mujeres trabajadoras. Por el contrario, algunos países de Asia, como Corea del Sur, donde las mujeres aún deben elegir entre una familia o una carrera, ocupan los últimos lugares del ranking.
En América Latina, ese techo de cristal es también un desafío. Según el reporte Mujeres directivas 2022 (Grant Thornton), solo el 35% de ellas ocupa posiciones en la alta dirección de empresas. La brecha es más notoria en la administración pública: un estudio del BID, próximo a publicarse, señala que menos del 25% de los puestos más altos en la toma de decisiones del sector público de la región es ocupado por mujeres. En Paraguay, la realidad no es muy diferente.
Si bien las mujeres aún no logran romper el techo de cristal en varias esferas de la sociedad, se abre para ellas una ventana de oportunidades pospandemia gracias a:
La formación de líderes. La evidencia muestra que es importante crear y mantener un programa integral de liderazgo para mujeres en las organizaciones. En particular, la participación femenina en la administración pública y en los roles de toma de decisiones está correlacionada positivamente con el desarrollo económico y la igualdad de género. El BID impulsa un programa de liderazgo ejecutivo de mujeres del sector público con el Ministerio de Hacienda, que contribuirá a potenciar las habilidades de liderazgo de las funcionarias de nivel directivo. Próximamente también apoyará a una red de mujeres empresarias.
Los servicios de redes de cuidado. La disponibilidad de redes de cuidado es indispensable para asegurar que las mujeres cuenten con apoyo adecuado y asequible para el cuidado de la familia. El BID ha lanzado una convocatoria a soluciones innovadoras que contribuyan a aumentar la oferta y la calidad de la prestación de los servicios de cuidados en Paraguay con el objetivo de fomentar la participación de las mujeres en la fuerza laboral y la creación de empleos de calidad.
Las nuevas voces. Una manera de fo- mentar el surgimiento de nuevas voces en las jóvenes paraguayas es a través de espacios de debate que promuevan el intercambio de ideas, expandan su participación y generen cambios en temas de importancia en el país. El BID apoyó la Semana de Empoderamiento Joven con la Universidad Iberoamericana, un espacio donde los estudiantes debatieron sobre educación, salud, cambio climático, inclusión, artes, política y emprendimiento.
Un enfoque de “pequeñas victorias” para reducir los sesgos de género en la sociedad puede crear un cambio sostenible que rompa el techo de cristal y potencie el liderazgo de las mujeres.