Según la Organización Mundial de Turismo, el turismo mundial experimentó un incremento del 4% en el 2021 en comparación con el 2020.
Mientras el mundo avanza hacia una “nueva normalidad” tras el Covid-19, donde los países han normalizado los procesos de vacunación y cada vez más personas acuden a colocarse la vacuna para evitar ser contagiadas del nuevo coronavirus, el sector turismo ha ido, poco a poco, regularizando sus operaciones.
Los hoteles y los aeropuertos ya se ven llenos de turistas y seguramente esto irá creciendo durante el 2022, año considerado con posibilidades de volver a las cifras del 2019, aunque el fantasma y la realidad de las guerras podrían afectar estos pronósticos.
Según la Organización Mundial de Turismo (OMT), organismo adscrito a la Organización de Naciones Unidas, el turismo mundial experimentó un incremento del 4% en el 2021 en comparación con el 2020; es decir, más de 415 millones de turistas frente a los 400 millones alcanzados en ese año.
Recientemente la OMT generó la primera versión del 2022 del Barómetro del Turismo Mundial, donde indica “que el aumento de la tasa de vacunación, combinado con la disminución de las restricciones de viaje debido a una mayor coordinación transfronteriza y a nuevos protocolos, han ayudado a liberar la demanda reprimida. En este sentido, el turismo internacional repuntó moderadamente en la segunda mitad del 2021, siendo las llegadas en los trimestres tercero y cuarto un 62% inferiores a las anteriores a la pandemia”.
No hay duda de que el ritmo de la recuperación en el sector turismo sigue siendo lento y desigual en las distintas regiones del mundo, debido a los diferentes grados de las restricciones a la movilidad, las tasas de vacunación y la confianza de los viajeros. Indica el referido Barómetro que “Europa y las Américas registraron los mejores resultados en el 2021 en comparación con el año anterior (+19% y +17%, respectivamente), pero ambos siguen un 63% por debajo de los niveles prepandémicos”.
En este sentido, el turismo representa para los países de nuestra región una oportunidad gigantesca para la recuperación económica y como motor del aparato productivo del Estado, por lo que los Estados y los gobiernos nacionales y regionales, aprovechando las flexibilizaciones casi a nivel mundial que han habido respecto a los ingresos de extranjeros, la libre circulación y el transporte, deben enfocar esfuerzos en preparar, pulir y ampliar las ofertas de servicios en materia de turismo para así generar fuentes de empleo y captar fondos que servirán para la reactivación de los países, indicó la consultora internacional TrusCorporate.