Luis Vivanco
Profesor Asociado de Fundación Don Cabral
El análisis para la inversión en proyectos tiene como uno de sus requisitos necesarios la elección de una metodología de viabilidad económico- financiera. Así, el análisis de viabilidad está plenamente conectado con variables relevantes como: plazo, rentabilidad, riesgo y garantía, que varían según el per l o grado de exposición al riesgo de una organización.
En su concepto general, las inversiones se refieren a los desembolsos financieros realizados con una expectativa de rendimiento futuro. Aplicando este concepto al marco del proyecto, estos solo pueden considerarse viables una vez que el aporte de capital realizado sea compensado por sus flujos de caja futuros esperados.
Sin embargo, las organizaciones no solo eligen inversiones en función de su rentabilidad, sino también del tiempo de amortización. Incluso en tiempos de recesión económica, se da prioridad a aquellos con un período de recuperación más corto. La medida temporal de rendimiento más utilizada es el reembolso descontado, que revela cuánto tiempo tardan los flujos de efectivo futuros (generalmente descontados por una tasa de atractivo mínima o el rendimiento esperado de los patrocinadores del proyecto) para compensar la contribución de capital realizada. Esta medida es importante desde un punto de vista financiero, pero cuanto mayor sea la tasa de descuento o expectativa de los patrocinadores del proyecto, más lejos estará el reembolso con descuento.
Uno de los problemas más comunes en el mundo empresarial se refiere al límite de tiempo impuesto por una organización cuando utiliza un reembolso con descuento. Porque cuando se define un período máximo (por ejemplo: límite máximo de 3 años de amortización descontada para la selección de proyectos de la empresa), potencialmente puede haber exclusión de proyectos que estén por encima del límite, que podrían ser altamente rentables. Sin embargo, como todos los métodos de viabilidad, la Tasa Interna de Retorno (TIR), también tiene algunos inconvenientes. Por ejemplo, no mide el valor absoluto de la inversión. Esto significa que al analizar exclusivamente la TIR solo, puede terminar favoreciendo una inversión que tiene una tasa más alta, pero el monto de este rendimiento puede ser pequeño en términos financieros.
Cuando el flujo de efectivo no es convencional, una salida de efectivo al comienzo del proyecto seguida de entradas y salidas de efectivo alternas en los próximos años, es posible encontrar 2 o múltiples TIR para el mismo proyecto, lo que no es asertivo para una decisión corporativa. Una de las soluciones a esta señalada desventaja sería el cálculo de la Tasa de Retorno Interno Modificado (TIRM o MIRR), que resuelve el problema de múltiples TIR provocadas por cambios en los signos, ya que lo transforma en un único ujo de caja inicial, del valor presente de todas las salidas de efectivo al costo de capital, y un único flujo de efectivo futuro de la capitalización de todas las entradas del proyecto a valor futuro a la tasa de reinversión.
Sin embargo, la medida más famosa y reconocida en el análisis de viabilidad económica de proyectos o valoraciones de empresas es el denominado Valor Actual Neto (VAN), que considera cada uno de los valores de los flujos de efectivo que generan una entrada de dinero al inversor traídos a valor presente a la tasa mínima de atractividad, y que se restan financieramente de la inversión inicialmente considerada. El valor generado, en valores monetarios, si es positivo, indica que el proyecto es viable, ya que los beneficios en efectivo esperados llevados a valor presente superan la inversión realizada, es decir, el valor fue creado por el proyecto. Sin embargo, en el caso de un VAN negativo, esto indicaría la destrucción de valor o la frustración de las expectativas de los patrocinadores del proyecto.
En la Fundación Don Cabral, a través del Programa PAEX, ayudamos a líderes y organizaciones a tomar las mejores decisiones de inversión y es por eso, para garantizar una mayor asertividad en el análisis de viabilidad económico- financiera, adoptamos el conjunto de metodologías expuestas en este texto, ya que sus aspectos son complementarios en el ámbito de la gestión de proyectos