El 2021 fue un año con números muy positivos para la cadena exportadora de productos de origen animal. Uno de los indicadores destacados fue el alto nivel de flujo de bovinos rumbo a los frigoríficos de exportación, alcanzando un récord absoluto de faena.
Según los datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA) el año pasado las industrias cárnicas sacrificaron un total de 2.179.878 cabezas de bovinos, que corresponde a un crecimiento del 15,2% en comparación a las 1.891.477 cabezas faenadas en el 2020. Estos números señalan que en el año recientemente finalizado unas 288.401 cabezas más pasaron por los frigoríficos, lo que desencadenó en una disparada de los números de exportación de carne y otros productos pecuarios.
CAPACIDAD
En el 2021 la faena de bovinos cubrió el 73,2% de la capacidad instalada de las industrias frigoríficas nacionales, lo que representa un crecimiento de 5,2 puntos porcentuales en comparación al empleo del aforo instalado del año pasado, que fue del 68%.
Este año la fuerte demanda internacional por la carne bovina y el aumento de los precios fueron factores que impulsaron el aumento del flujo de ganado bovino hacia los frigoríficos.
EXPORTACIÓN DE CARNE
De acuerdo al reporte mensual de comercio exterior del servicio veterinario oficial entre enero y diciembre del 2021 se exportaron 326.698 toneladas de carne bovina a 47 diferentes mercados. Este volumen corresponde a un crecimiento del 20,4% en relación a las 271.130 toneladas embarcadas en el 2020.
El comercio exterior del principal rubro ganadero generó US$ 1.598,9 millones al cierre de diciembre del 2021, evidenciando un aumento del 43,3% comparados con los US$ 1.115,5 millones generados en el 2020.
El precio promedio de exportación se situó en el orden de los 4.890 dólares la tonelada, informó el SENACSA.