11/09/2017 14:02
Un mundo de compliance
Por: Beltrán Macchi
Director Ejecutivo de Visión Banco y dirigente gremial empresarial.
El otro día leía en un reporte sobre Responsabilidad Social Empresarial y Sustentabilidad, que se proponía considerar como atenuante en procesos judiciales el tener prácticas sustentables y la Responsabilidad Social instalada en toda su operación, para aquellas empresas que sufrieran casos de corrupción u otros por fallas en sus mecanismos de prevención y cumplimiento; por esto quise compartir a continuación estas reflexiones sobre el Compliance o Cumplimiento.
La palabra Compliance o Cumplimiento llegó para quedarse en el mundo de las empresas, y se ha extendido rápidamente al mundo de las ONGs y del Estado. Así también se ha extendido el alcance de su significado. Nació en el mundo financiero por la necesidad de prevenir el lavado de dinero, rápidamente se incorporó el financiamiento del terrorismo para abarcar luego la evasión impositiva y toda la gama de delitos, especialmente aquellos que provienen de la corrupción.
Hoy toda compañía que se precie, tiene sus políticas y procesos plasmados con este concepto que se ha integrado a la gobernabilidad de las empresas, a su estrategia, sus políticas y procedimientos y, como dijéramos, nadie se escapa como institución o persona, de estar expuesto en todos los contactos que impliquen pagos o cobros, de pasar por estos procesos que buscan evitar los delitos mencionados.
Con la aparición de las listas negras, grises y blancas para calificar a los países por su grado de cooperación, estos empezaron a adoptar los estándares sugeridos y es así que ha ido terminando aquello que conocemos como paraísos fiscales o financieros y se ha ido acabando como dogma el secreto bancario. Secreto que aún persiste, pero con acceso e intercambio de información plena cuando existen investigaciones en curso.
Paraguay en 2012 hizo un trabajo extraordinario para salir de la lista gris y engrosar así la lista de países cooperantes. En ese entonces el sistema financiero fue el que incorporó nuevos estándares, se aprobaron nuevas leyes y se fortaleció la Secretaria de Prevención de Lavado de Dinero.
En 2017 estamos nuevamente con grandes desafíos, tenemos un nuevo examen de las autoridades, por un lado el Financial Crimes Enforcement Network del Departamento del Tesoro del gobierno de Estados Unidos y el GAFISUD, grupo de acción financiera conformado por países de América del Sur, quienes verifican los avances que tuvieron los países en la adopción de estándares y la efectividad de los mismos.
En nuestro caso, debemos cumplir con temas regulatorios. Por un lado, aprobar la ley que elimina las acciones al portador de las sociedades anónimas, para evitar que capitales producto del delito se refugien en empresas y tener un registro de accionistas de sociedades, y, por otro lado, homologar en el Parlamento la Ley de cumplimiento tributario de cuentas extranjeras conocida como FATCA. Otra ley en estudio que forma parte de este paquete es la de Financiamiento de Partidos Políticos, que busca frenar el financiamiento de campañas políticas con dinero sucio.
Pero además, y lo más importante van a revisar el grado de incorporación de los estándares por los otros sujetos obligados, léase empresas, organizaciones de la sociedad civil, profesionales, instituciones, etc. Y además de esto se revisará el grado de coordinación existente entre los organismos del estado involucrados en la prevención y la capacidad del sistema de efectivamente sancionar los casos investigados donde se encontraron culpables.
De esta manera, el examen que será a finales del 2018 o principios del 2019, abarcará al sector privado y a los tres poderes del Estado. En particular, la Seprelad, la Fiscalía y el Poder Judicial. Así las cosas, hemos recibido y seguiremos recibiendo a diversas delegaciones del gobierno americano, que buscan cooperar para que Paraguay permanezca en la categoría de países cooperantes.
Ahora bien la tarea es nuestra, de todos y de cada uno, porque el compliance llegó para quedarse. El mundo está luchando contra todo tipo de delitos y contra el financiamiento del terrorismo, bien haríamos en asegurarnos de formar parte de los países que luchan en serio contra estos flagelos.
