
Alexandra Cortese, MSc en Comunicación Corporativa y Reputación.
09/06/2026 06:59
Comunicar cuando querés salir corriendo
Alexandra Cortese
MSc en Comunicación Corporativa y Reputación
Posicionamiento, marca personal, cómo captar la atención. Hay muchísima información sobre comunicación positiva, inspiradora y proactiva, pero se habla bastante menos de algo mucho más difícil: cómo comunicar temas complejos, esos de los que preferiríamos no hablar. Hace unos días me tocó escuchar a alguien que enfrentaba uno en particular: comunicar una decisión con la que no estaba de acuerdo.
Y aunque este tema da para horas de conversación, me quedó dando vueltas una pregunta bastante concreta: ¿qué hacemos cuando tenemos que bajar a nuestro equipo una decisión incómoda?
Acá van algunas ideas que pueden ayudar.
1. Demostrá compromiso y seguridad
No necesitás estar enamorado de la decisión, pero sí entender que, una vez tomada, tu manera de comunicarla impacta directamente en cómo el equipo la va a recibir.
Explicar que no fue una decisión fácil, que hubo debate, que se consideraron distintos puntos de vista y que este fue el camino elegido, ayuda a generar contexto y madurez. Asimismo, cuando transmitís que ahora toca dar lo mejor de nosotros con este escenario, invitás al equipo a alinearse detrás de un objetivo común, marcando un precedente de lo que en verdad importa.
La gente detecta rápidamente cuando alguien comunica desde la resignación.
2. Evitá el “esto viene de arriba”
Hay una frase que parece inocente, pero destruye muchísimo: “Esta no fue mi decisión”.
Cuando comunicamos así, nos despegamos del problema para protegernos, pero también generamos división, resentimiento y sensación de derrota antes siquiera de empezar. Tu equipo no necesita saber de dónde vino la decisión, necesita sentir que hay liderazgo, contención y dirección.
¿Y qué pasa cuando la decisión toca tus valores?
Ahí la conversación cambia un poco.
1. Tratá de entender la visión completa
A veces reaccionamos rápido porque vemos solo una parte del panorama. Antes de rechazar una decisión, vale la pena entender profundamente qué la motivó y qué variables quizás todavía no estamos viendo.
2. Si seguís sin estar de acuerdo, intentá intervenir
Liderar también implica cuestionar. Si sentís que una decisión puede afectar negativamente al equipo o a la organización, intentá revertirla, proponer ajustes o encontrar alternativas.
Tu rol no es simplemente ejecutar. También es cuidar el futuro de la organización y el bienestar de las personas que trabajan en ella. Y muchas veces ambas cosas están muy conectadas.
3. Pedí ayuda para comunicarlo
Hay momentos donde, genuinamente, no estamos en condiciones de sostener un mensaje con coherencia y está bien reconocerlo.
Pedir apoyo a tu jefe o a otro líder para comunicar algo con lo que no coincidís puede evitar daños innecesarios al equipo, a la cultura y a la empresa.
No dejes de ser puente
Incluso en contextos difíciles, tu rol sigue siendo conectar las inquietudes de tu equipo con quienes toman decisiones.
Pero ojo: las críticas sirven cuando son constructivas, concretas y vienen acompañadas de posibles soluciones; si no, quedan solamente en catarsis y nadie necesita sumar más ruido o más problemas vacíos de los que ya tiene.
Comunicar en momentos incómodos se trata de alineación emocional; de entender que nuestro rol es contener y no descargar nuestra frustración en personas con menos posibilidades de cambiar las cosas que nosotros; se trata de asumir que estas para cuidar a tu equipo y que ese es el trabajo, incluso cuando vos también tenés dudas.