Por Andrea Burt *
Directora Ejecutiva de Sistema B Paraguay
De mis años como voluntaria de TECHO Paraguay, varias experiencias me marcaron, pero una en particular la recuerdo hasta hoy. Una Semana Santa nos tocó construir dos casas de seguido en cuatro días, en un asentamiento en Areguá. El beneficiario de la segunda casa era un carpintero, y al cuarto día de trabajo, ya estábamos exhaustos. Apenas teníamos fuerzas para agarrar el martillo, por lo que el dueño de casa tomó el liderazgo clavando los paneles. Martillaba con tanta facilidad, que lo que a nosotros nos tomaba 15 minutos, él lo hacía en 3.
Lo más duro de esa experiencia no fue el cansancio físico, sino el cuestionamiento que nos hacíamos los voluntarios. Si le era tan fácil construir una casa de madera, ¿por qué vivía en una choza de cartón, plástico, chapa y algunos otros remiendos? ¿Era por escasez de recursos nada más? Muchos años después, entendí que lo que realmente le faltaba, era agencia.
El término agente de cambio viene de la palabra agencia. Según Long (2001), agencia es reconocer que las personas son conscientes y capaces de resolver problemas por sí mismas para construir sus propias realidades. En otras palabras, agencia es darse cuenta que existe una tensión entre lo que es y lo que podría ser, y entrar en consciencia de que uno puede actuar para transformar esa realidad.
Entonces, ser un agente de cambio es tener agencia para transformar una realidad. En este episodio en particular, los voluntarios éramos los agentes de cambio, porque entendíamos acerca de la existencia de esa tensión, y sabíamos que podíamos cambiar las circunstancias de una familia en tan sólo un par de días, con tiempo, voluntad, y habilidad para movilizar recursos.
Una persona puede ser agente de cambio en su barrio, comunidad, ciudad, país, o en el mundo: cerrando la canilla cuando ya no la usa, eliminando plástico de un solo uso, construyendo una casa de emergencia, o eligiendo con su compra a una empresa carbono neutral. Pero también puede ser un agente de cambio dentro de una organización.
Dos herramientas clave para ello son la Evaluación de Impacto B y el SDG Action Manager, que hacen preguntas difíciles pero importantes, que revelan la tensión entre lo que es y lo que debería ser dentro de la empresa, y gatillan un cambio de paradigma.
El Paraguay necesita más agentes de cambio. Por eso, desde ASU+B, invitamos a las empresas de Asunción y el Área Metropolitana a utilizar estas herramientas de manera gratuita, inscribiéndose en el ASU+LAB Empresas hasta el 31 de marzo. Al final, si una persona es agente de cambio dentro de una organización, eso se traslada a su entorno, convirtiéndose en un agente de cambio en su barrio, comunidad, ciudad, país, y en el mundo.
*Andrea Burt es Practicante de Desarrollo Social. Tiene una doble licenciatura en Gobierno y Desarrollo Social por Connecticut College, y es MSc en Desarrollo Social en Práctica por University College London. Desde el 2018 ejerce el cargo de Directora Ejecutiva de Sistema B Paraguay.